El martes 25, sobre la superficie del Sol se desató una violenta tormenta que despidió una enorme nube de partículas eléctricas hacia la Tierra y afectó significativamente las comunicaciones en nuestro planeta. Se trata de una fuerte eyección de plasma magnético que está causando auroras boreales y perturbaciones en las transmisiones radiales de distintas ciudades. Según el Centro de investigaciones sobre la Tierra, ubicado en Potsdam, Alemania, la tormenta es la más fuerte de los últimos 14 años.
“Se dirige hacia aquí como un tren de carga”, dijo John Kohl, astrofísico solar del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica (http://cfa-www.harvard.edu/press/pr0322.html), de Cambridge, Massachussets, Estados Unidos. “Es muy grande”, remató. En Tokio, mientras tanto, la agencia espacial japonesa anunció que, afectado por las partículas, el satélite de comunicaciones Kodama experimentó “problemas técnicos”. La agencia dijo que había desactivado temporalmente el satélite y que no sería reactivado hasta después del paso de la tormenta.
Desde la Administración Nacional de Océano y Atmósfera de los EE.UU. (www.sec.noaa.gov), advierten que la tormentosa nube de partículas eléctrica podría prolongarse por algunos días más. Por sus dimensiones, el fenómeno, que es 13 veces más grande que la Tierra, afectó el campo magnético de la Tierra, pero no es dañino para los seres humanos. Sin embargo, tal cual está sucediendo, sí puede interrumpir las comunicaciones satelitales, entre ellas, las empleadas por numerosos equipos de emergencia que operan en todo el mundo.
En los últimos años, otras tormentas similares interrumpieron algunas transmisiones de televisión, ciertos sistemas de navegación por satélite, algunos controles de oleoductos e, incluso, grandes flujos eléctricos. La última, registrada el 13 de marzo de 1989, interrumpió la energía eléctrica en bastas áreas del Canadá. Según el Centro de investigaciones de Potsdam, a principios de septiembre de 1859, la mayor tormenta solar de la historia cortó las entonces recién introducidas comunicaciones telegráficas.
“Se dirige hacia aquí como un tren de carga”, dijo John Kohl, astrofísico solar del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica (http://cfa-www.harvard.edu/press/pr0322.html), de Cambridge, Massachussets, Estados Unidos. “Es muy grande”, remató. En Tokio, mientras tanto, la agencia espacial japonesa anunció que, afectado por las partículas, el satélite de comunicaciones Kodama experimentó “problemas técnicos”. La agencia dijo que había desactivado temporalmente el satélite y que no sería reactivado hasta después del paso de la tormenta.
Desde la Administración Nacional de Océano y Atmósfera de los EE.UU. (www.sec.noaa.gov), advierten que la tormentosa nube de partículas eléctrica podría prolongarse por algunos días más. Por sus dimensiones, el fenómeno, que es 13 veces más grande que la Tierra, afectó el campo magnético de la Tierra, pero no es dañino para los seres humanos. Sin embargo, tal cual está sucediendo, sí puede interrumpir las comunicaciones satelitales, entre ellas, las empleadas por numerosos equipos de emergencia que operan en todo el mundo.
En los últimos años, otras tormentas similares interrumpieron algunas transmisiones de televisión, ciertos sistemas de navegación por satélite, algunos controles de oleoductos e, incluso, grandes flujos eléctricos. La última, registrada el 13 de marzo de 1989, interrumpió la energía eléctrica en bastas áreas del Canadá. Según el Centro de investigaciones de Potsdam, a principios de septiembre de 1859, la mayor tormenta solar de la historia cortó las entonces recién introducidas comunicaciones telegráficas.
Fuente de la información: http://www.sitiosargentina.com.ar/notas/notas_viejas/65.htm
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Ver fotos de la tormenta solar: Gentileza de TERRA.COM
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